
Avance de los resultados regionales del Proyecto de Residuos Electrónicos de América Latina (PREAL)
Representantes de toda América Latina se reunieron la semana pasada para compartir sus experiencias de participación y avances de resultados regionales del Proyecto de Residuos Electrónicos de América Latina (PREAL) de la ONUDI.
Desde su lanzamiento en Quito en marzo de 2018, el proyecto PREAL financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) ha asistido a 13 países en la región para enfrentar los desafíos de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). Desde el fortalecimiento de las iniciativas nacionales de gestión de estos residuos hasta la mejora de las instalaciones de desmantelamiento y reciclaje, el proyecto ha fomentado la cooperación regional y ha generado datos importantes para la toma de decisiones en este ámbito.
Entre las herramientas desarrolladas en el proyecto se encuentran una guía para los medios sobre la comunicación de los RAEE y el informe Regional E-Waste Monitor para América Latina. Producido por el Programa de Ciclos Sostenibles (SCYCLE), este informe ofrece la primera evaluación de la ONU sobre la generación de RAEE en la región, su legislación y su infraestructura de reciclaje.
En 2022, se generaron 62 mil millones de toneladas de RAEE a nivel mundial, con alrededor del 22% documentado como recolectado y reciclado formalmente de manera ambientalmente adecuada, frente a solo el 3% en los 13 países del proyecto. Dada la complejidad en el manejo de los RAEE y los riesgos potenciales para la salud y el ambiente que plantea su gestión inadecuada, esto representa un serio riesgo para la región.
Del 21 al 23 de mayo, representantes técnicos y políticos de los países participantes se reunieron con expertos internacionales en Ciudad de Panamá para mostrar también sus logros, innovaciones y lecciones aprendidas en la gestión de Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) en Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos.
Políticas sólidas y marcos legales son esenciales para el éxito de las intervenciones en esta área. En el marco del proyecto, se han mejorado las regulaciones existentes y se han desarrollado nuevas regulaciones en nueve de los países participantes.
Además, se han llevado a cabo más de 200 actividades de sensibilización, alcanzando a unas 15,000 personas, con una fuerte participación del sector académico a través de la implicación de universidades en Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Panamá y Venezuela. Casi 5,000 personas han recibido capacitación y alrededor de 700,000 piezas de equipos eléctricos y electrónicos han sido analizadas, con más de 230 toneladas métricas de equipos enviados para una gestión ambientalmente adecuada.
Las asociaciones multiactores han jugado un papel central en el proyecto, que ha involucrado a Ministerios de Medio Ambiente, Ministerios de Salud, recicladores locales, centros regionales de los convenios de Estocolmo y Basilea, junto a varios otros socios, como productores de equipos electrónicos y gestores de RAEE. El Instituto de las Naciones Unidas para Formación e Investigaciones (UNITAR), la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) también han contribuido con una serie de iniciativas de formación y estudios piloto.
“ONUDI ha colaborado con una gran cantidad de organizaciones en este proyecto, y deseamos agradecer a todos nuestros socios por su apoyo en proporcionar el primer paso hacia una solución regional multifacética a este complejo y creciente desafío,” afirma la gerente del proyecto de la ONUDI, Lamia Benabbas.


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